China continúa vendiendo murciélagos para comer

Perros y gatos aterrorizados hacinados en jaulas oxidadas. Murciélagos y escorpiones puestos a la venta como medicina tradicional. Conejos y patos sacrificados y desollados uno al lado del otro.

Las jaulas de especies se enciman unas a otras. Los excrementos se mezclan con la sangre de las carnicerías y la gente se agolpa por comprar. Nada parece haber cambiado en los mercados, aún cuando está probado que el COVID-19 que ya mató a 33.000 personas nació en uno de esos lugares.

Según el medio, el mercado de Guilin estaba lleno de compradores ayer, con carne fresca de perro y gato en oferta, un plato tradicional de invierno. “Todo el mundo aquí cree que el brote ha terminado y ya no hay nada de qué preocuparse. Es sólo un problema extranjero ahora en lo que a ellos respecta”, reveló uno de los corresponsales con sede en China que capturó estas imágenes para el Daily Mail el domingo.

El régimen ha sido sombrío en sus informes sobre el virus basado en Wuhan desde un principio. China no sólo mintió sobre el brote, sino que “desapareció” a los médicos y otros expertos en salud que trabajaban en él y alertaron al mundo de lo que sabían.