Condonación de tasas: cuando el municipio es el problema

Alejandro Finocchiaro se refirió a la situación que atraviesan miles de comercios de La Matanza.

Quiero conocer bien, de primera mano, la realidad del día a día de nuestros comerciantes. Veo diferencias muy significativas según los rubros. Los que fueron considerados esenciales hoy viven una realidad muy distinta a los que tuvieron que permanecer cerrados o con actividad reducida durante la cuarentena.

Otra cosa para destacar es el generalizado respeto a los protocolos de cuidado. En los centros urbanos -por los barrios es otra cosa- comerciantes y clientes están muy atentos a las medidas de prevención que nos protegen a todos.

Obviamente, también es diferente la situación frente al pago de tasas, impuestos y demás obligaciones. Las actividades comerciales esenciales han podido cumplir mucho más que quienes, obligados a cerrar, han “administrado” sus golpeados ingresos para atender las cargas inevitables, como las tarifas de servicios o salarios, dejando en otra prioridad impuestos como los de Seguridad e Higiene.

Por eso consideramos tan importante que el Municipio pueda reconocer también lo que fue un hecho en las calles, condonando las deudas acumuladas durante el tiempo de obligadas persianas bajas.

Es curioso, también, como nuevos hábitos de las familias forzadas a quedarse en casa repercutieron sobre los consumos. Eso nos decía el dueño de una confitería y pastelería. La gente, con más tiempo para la cocina, incursionó en especialidades que antes solo compraba elaboradas.

El tema de la venta ilegal aparece, como siempre, al hablar con comerciantes regulares. En rubros como lencería y corsetería, entre otros, el impacto es muy importante.

Las Fiestas se aproximan y eso también se refleja en las demandas de los consumidores. Pero no todo es color, también hay especulación, como la que hizo subir 30% el precio del cajón de pollo en una semana.

Es muy importante prestar atención a las necesidades de este importante sector de nuestra economía. Uno de cada tres negocios no volvió a abrir después del parate por el Covid 19 y eso se lleva puesto mucho trabajo, ilusión, energía e incalculables fuentes de empleo.

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