Encuesta: ¿Quién debería ser el próximo defensor del pueblo?

Trece postulantes aspiran a convertirse en el nuevo ombudsman matancero, aunque la actual titular del organismo se perfila a renovar el cargo que ejerce desde 2004

Mario Núñez39%1407
Andrea Freguia33%1197
Silvia Caprino10%367
Ángel Vera5%186
Pedro Cabrera2%80
Horacio Barrozo2%66
Juan José Imperiale2%71
Paola Olivera1%49
Teresa Aiello1%48
Raúl Leguizamón1%40
Julio Báez1%40
Fabián Ursino1%38
Daniel Dauria1%44

Quiénes se postulan

Silvia Caprino 

La dirigente radical busca revalidar su mandato, tras pasar 16 años como defensora del Pueblo local, lo que la convierte en la única persona que ostentó el cargo en La Matanza desde la creación del organismo, en 2004. “Es un cargo que siempre me gustó, le dediqué muchísimo a este rol y espero haber estado a la altura de las circunstancias y que el Concejo lo reconozca, ojalá así sea. Durante todos estos años, trabajamos para que los ciudadanos sientan que pueden venir a la Defensoría a buscar un asesoramiento, la solución a sus problemas o una mediación, y para eso nos capacitamos”, planteó.

Por eso, repasó que sus principales tareas fueron “mediar e interactuar con el Estado para resolver los derechos vulnerados de las personas” en temas como tarifas y servicios públicos, el patrocinio para la Reparación Histórica para jubilados y pensionados, violencia de género y tomas de tierras, dado que, desde el año pasado, el organismo participa en las Mesas de Gestión locales que la Justicia crea a partir de los conflictos por usurpaciones. “Los defensores atendemos una amplia gama de demandas y quejas. Nuestra tarea nunca acaba porque estamos donde existe el malestar y nunca se sabe cuál es el tema más gravitante en el que vamos a trabajar. Es un desafío constante, pero lo disfruto”, aseguró.

Andrea Freguia

Tiene 45 años y vive en Ciudad Madero. Es de extracción peronista y tiene una larga trayectoria en el Estado, ya que trabajó en la Cámara de Diputados, en la Escribanía General del Gobierno y en el Consejo Provincial del Menor, siempre en tareas vinculadas a lo social. Actualmente, se desempeña como asesora en el Senado nacional, y en las elecciones de 2019, estuvo muy cerca de convertirse en concejal matancera por la lista de Juntos por el Cambio: quedó solo a 104 votos de lograrlo. Su candidatura es impulsada por el cambiemita Eduardo “Lalo” Creus. 

Luego de definirse como “defensora de los derechos de las personas y los animales”, Freguia aseguró que, hoy, su “desafío es poder trabajar por los derechos vulnerados de los vecinos de La Matanza” y que “la Defensoría es una instancia viable para resolverlos sin llegar a lo judicial”. Por eso, aseguró que lo primero que haría como defensora sería “articular con otras partes del Municipio”, agilizar la asistencia a través de la digitalización y, también, articular la protección animal desde el organismo. Por último, insistió en que es necesaria una “alternancia” y “renovación” en el cargo. 

Juan José Imperiale

Tiene 73 años, es militante radical y empresario del Distrito. Actualmente, integra, como vocal, la lista que impulsa el concejal Guido Goluscio en las elecciones internas que la UCR pospuso hasta marzo del año que viene. Durante 45 años, trabajó en el Municipio, hasta que, en 2014, se jubiló como director de Señalización.

“Mi idea no es ocupar el cargo y vegetar ahí haciendo pocas cosas. Conozco mucho La Matanza y sé las necesidades que atraviesan sus habitantes. Considero que, desde la Defensoría, puedo solucionar muchas cosas, o ser la voz del pueblo antes las autoridades”, expresó sobre su postulación. Para Imperiale, los matanceros “tienen un libro de cosas para hacer y mejorar sus vidas”, por lo que aseguró que su intención es armar un equipo para “tener soluciones o respuestas para todas las personas que se acerquen a plantear un problema”.

Teresa Aiello

Tiene 63 años y es técnica en Prevención de Adicciones. Oriunda de Villa Celina, desde chica, trabajó en los barrios con tareas de apoyo escolar. Forma parte de la Secretaría de Desarrollo Social de La Matanza desde hace 30 años y, hoy, integra las Mesas Territoriales de esa cartera, que son espacios con presencia en todo el territorio matancero, en el que participan áreas municipales, vecinos, instituciones educativas, sanitarias y sociales, además de referentes barriales y organizaciones comunitarias.

“Esa tarea me llevó a conocer todas las localidades y me abrió un mundo más grande para conocer distintas realidades”, apuntó al respecto, por lo que aseguró que esa trayectoria le dio un conocimiento que podría explotar desde la Defensoría. “El año pasado, iba a jubilarme. Pero cuando me enteré de la Defensoría, quise postularme. Ahora, estoy en carrera con un lindo sueño”, expresó. “Soy solidaria, laburadora y decente y quiero que todas las personas de La Matanza tengan sus derechos garantizados, de manera equitativa e integral”, concluyó.

Paola Olivera

Es abogada egresada de la UNLaM, tiene 32 años y vive en Virrey del Pino. Actualmente, ejerce el patrocinio jurídico desde el Colegio de Abogados de La Matanza. “Siempre quise unir mi profesión con la vocación de ayudar al vecino a resolver sus problemas, así que decidí participar. No es una competencia, sino un desafío para poder expandir y visibilizar la Defensoría del Pueblo a todo el Distrito, para que la gente pueda tener acceso a todos sus derechos”, expresó sobre su participación en la elección.

Raúl Leguizamón

Trabajador social egresado de la UNLaM, vive en San Justo, tiene 50 años y trabaja en la Secretaría de Desarrollo Social de La Matanza. “Abogo por la transparencia y el buen manejo de las instituciones del Municipio, entidades y empresas del Distrito, con la idea principal de ayudar a los vecinos a que tengan las herramientas para que sus derechos sean respetados”, expresó sobre sus aspiraciones al frente de la Defensoría del Pueblo, sobre la que aseguró que, si resulta electo, buscará “darle continuidad al trabajo” de Caprino, pero, también, “abrir un poco más la presencia en las localidades”.

Ángel Vera

Histórico militante peronista de La Matanza, este vecino de Rafael Castillo trabaja en el Municipio desde 1983. Hoy, a sus 65 años, integra la planta de inspectores del Distrito. “Mi amor por el prójimo y mi militancia me llevaron a postularme debido a las injusticias que veo con mi formación. Los peronistas trabajamos por el bien común, para que se haga realidad la justicia social, y creo que el defensor es importante para ayudar a la gente. Quiero impartir justicia sobre los abusos de la Policía, los comerciantes, las empresas y todo lo que padecemos los pobres solo por ser pobres”, analizó.

Julio Báez

Es abogado egresado de la UNLaM, tiene 57 años, vive en Rafael Castillo y ocupó cargos en la función pública. Hoy, integra el Colegio de Abogados de La Matanza y el Colegio Público de Abogados de Capital Federal. “Creo que debe existir este organismo para representar las inquietudes y necesidades del pueblo de La Matanza. Viví toda mi vida en el Distrito y es necesario hacer un relevamiento de las necesidades de nuestra ciudadanía, que son muchas, y conciliar respuestas para representarla”, expresó.

Pedro Cabrera

Abogado y vecino de Aldo Bonzi, el matancero, de 56 años, se postula, por tercera vez, como defensor del Pueblo, luego de intentarlo en 2004 y 2008. “En esas oportunidades, quedé en segundo lugar y, esta vez, espero convencer a la comisión especial de mis intenciones. Me atrae lo público, interactuar con los vecinos y llevar adelante una política que salvaguarde sus derechos. Si gano, lo primero que haría sería implementar la figura de defensor del Pueblo itinerante para salir a los barrios a encontrarme con la gente que necesita tener resguardados sus derechos”, expresó, con la esperanza de que la tercera sea la vencida.

Mario Núñez

Es vecino de Isidro Casanova, tiene 61 años y es asesor de la concejal de Juntos por el Cambio Mirta Redes. A partir de esa tarea en el HCD, decidió presentarse como candidato. “Muchas veces, me tocó llevar a la Defensoría inquietudes de los vecinos que venían al despacho de la concejal a plantear sus problemas. Quiero aportar mis ideas y llevar el organismo a los kilómetros y a todas las delegaciones municipales para asesorar a la gente, sobre todo, de los lugares más alejados. Ir a buscar los problemas y no esperar a que me lleguen. No tengo muchos pergaminos, mi universidad es la calle, pero quiero mostrar mi capacidad de ayuda”, remarcó.

Fabián Ursino

Es abogado, tiene 49 años, vive en Tapiales y asesora a la concejal oficialista Luisa Monges. Muy crítico de la gestión actual en la Defensoría, consideró que “no se hizo nada durante todos estos años”. “Lo primero que haría sería auditar todos los contratos existentes del Municipio con las empresas públicas y privadas del Distrito y auditar lo que hacen Edenor y AySA porque estamos pagando impuestos por servicios que no se prestan con calidad. Tengo vocación por el servicio público y no creo que ningún otro candidato esté a la altura de las circunstancias“, planteó.

Horacio Barrozo

Es vecino de Ciudad Madero y tiene 43 años. Es profesor de historia y estudiante de la carrera de Derecho de la Universidad Nacional de La Matanza. Fue parte de la Policía Federal y, ahora, busca relacionarse con la Justicia desde su formación como futuro abogado. “Siempre me interesé por el puesto de defensor del Pueblo. Como matancero, me parece importante involucrarme en un cargo como este para llevar adelante la gestión de las problemáticas del pueblo de La Matanza. Mi intención es dar contención a la gente y brindarle soluciones a través de las herramientas judiciales y técnicas que me da la Defensoría”, sostuvo.

Daniel Dauria

Es psicólogo e histórico comerciante de San Justo, vinculado al rubro de los servicios fúnebres. Desde su actividad, se transformó en un referente del Centro de Comerciantes de esa localidad y, además, participa de varias instituciones, como el Rotary Club y la Fundación Doná Más Vida, desde la cual realiza jornadas de donación de sangre y postula la creación de un banco de sangre para el Distrito. 

Dauria cuenta con el aval del bloque del PJ, y si bien ponderó el trabajo de Caprino a lo largo de estos años, destacó que su intención es “profundizarlo y modernizarlo”. “Creo que la falta de comunicación es un problema y, por eso, busco transformarlo en un puesto más ágil y con una mayor presencia verdadera para que la gente pueda acceder más fácilmente al reclamo” consideró.  

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