Pobreza: “En el Conurbano, un millón y medio de personas no tienen recursos para alimentarse adecuadamente”, advierten

El dato lo marcó Isaac Rudnik, director del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana, a partir de las cifras en la materia difundidas por el INDEC. El investigador e integrante del Movimiento Libres del Sur urgió: “El problema principal para ir resolviendo esta situación es tomar medidas que generen trabajo”.

l director nacional del Instituto de Investigación Social, Política y Económica Ciudadana (ISEPCi), Isaac Rudnik, analizó los datos del incremento de la pobreza difundidos por el INDEC, en especial los del Conurbano, y en ese contexto marcó una serie de medidas gubernamentales que el ISEPCi considera “urgentes” comenzar a revertir este cuadro de situación. El investigador, que también integra el Movimiento Libres del Sur, destacó la labor de contención de la crisis efectuada por los movimientos y organizaciones sociales, ONGs y la Iglesia, entre otros actores de la sociedad civil. 

En diálogo con Radio Universidad, el investigador recordó: “Un 35,4 por ciento de la población argentina está en situación de pobreza, lo que significa más o menos cerca de 16 millones de personas que están en condición de pobreza, con un 7,7 por ciento de esas personas que están en condición de indigencia, o sea que no tienen los recursos suficientes para poder comprar los alimentos necesarios durante los 30 días del mes. Es importante tener en cuenta, para quienes vivimos en Provincia y estamos en el Conurbano en particular -en mi caso, vivo en San Martín-, que el porcentaje ahí es del 39,5 según los datos del INDEC”.  En este ítem, enfatizó: “En el Conurbano, además, ese porcentaje de casi 40 por ciento de pobreza tiene un 10 por ciento de indigencia. O sea, hay un millón y medio de personas que no tienen los recursos suficientes para poder alimentarse adecuadamente”. “Hay que poner en funcionamiento al menos una parte del aparato productivo para generar empleo”, urgió Isaac Rudnik.

Y desarrolló: “Obviamente, el trasfondo de la situación es este crecimiento de la pobreza, de la desocupación, de la subocupación, de las distintas variantes en que se manifiestan los problemas de empleo. Si uno observa los datos de empleo, siempre siguiendo la información que provee el INDEC, entre el segundo trimestre del año pasado y el de este año -abril, mayo, junio- hubo un crecimiento de un millón de personas en las distintas variantes de desocupación, subocupación, y subocupación demandante, con lo cual esto ayuda a entender perfectamente el porqué de semejante crecimiento de la pobreza y de la indigencia”. 

Las medidas reclamadas

En relación a las medidas que, desde el ISEPCi, consideran que deben implementarse para comenzar a revertir este cuadro de situación, a las puertas de una elección general presidencial, Rudnik enumeró: “El problema principal para ir resolviendo esta situación, para generar una reversibilidad de la tendencia tan negativa en la que estamos inmersos, es tomar medidas que generen trabajo, más allá de que también se tomen medidas de emergencia que se traduzcan, entre otras cosas, en una asistencia efectiva, con el paraguas de la ley de Emergencia Alimentaria que se acaba de sancionar. Es una herramienta que efectivamente puede, o no, de acuerdo a cómo se lleve adelante, producir una intervención del Estado, que permita que efectivamente se empiecen a resolver o intentar resolver (problemas) con herramientas, con provisión de alimentos verdaderamente nutritivos en los comedores escolares, y en los comunitarios. Pero eso depende, efectivamente, de cómo se reglamente la ley y cómo se lleve adelante en la práctica”. 

En ese contexto, continúa siendo clave la labor de asistencia y ayuda de varios sectores de la sociedad civil. “Obviamente, si no tuviéramos la acción de los movimientos sociales, que ponen en funcionamiento miles de comedores comunitarios en todo el país, si no tuviéramos la acción de la Iglesia, de organizaciones vecinales, no gubernamentales, que hacen diariamente la extraordinaria tarea de asistencia y contención, hoy tendríamos una situación social y política mucho más complicada de la que tenemos”, valoró el investigador. 

Entre las medidas demandadas por ellos, hay algunas urgentes, y otras de mediano plazo pero no menos importantes. “Hay medidas inmediatas, que tienen que ver con la asistencia a los comedores, con aumentos en las jubilaciones, en los salarios mínimos, en las asignaciones sociales, congelamiento de la canasta básica son medidas indispensables, impostergables e inmediatas”, mencionó Rudnik. “Y están las medidas de mediano plazo, que son también impostergables y que hay que empezar a trabajar ya: ver cómo ponemos en funcionamiento al menos una parte del aparato productivo, que está paralizado, para que pueda generar empleo. Y así, entonces, la gente pueda consumir los productos y los alimentos indispensables que hoy no puede”.

FUENTE EL1 DIGITAL