(VIDEO) SE HICIERON PASAR POR INSPECTORES Y ROBARON UN SUPERMERCADO

FLORENCIO VARELA – 31 MAR: Al menos seis delincuentes armados se hicieron de un botín de 800.000 pesos, 3000 dólares, bebidas alcohólicas y fiambres.

Era la hora de cerrar. Los empleados, ansiosos, esperaban que los últimos clientes terminaran de hacer las compras para ir a almorzar.

Pero una supuesta e imprevista inspección de personal de Migraciones y de la Policía Federal Argentina (PFA) cambió sus planes. Sin sospechar nada, el encargado del local fue a buscar la documentación que le requerían. Pero todo era una puesta es escena: no eran inspectores y tampoco policías.

El grupo que había ingresado en el supermercado chino Market Plaza, de Florencio Varela, era una banda de seis ladrones que, después de amenazar con armas y maniatar con precintos a los trabajadores, se llevaron un botín de $1.000.000, 3000 dólares, alhajas y mercadería, como fiambre, botellas de whisky, entre otras bebidas alcohólicas.

Así se pudo reconstruir después de consultar a fuentes de la Cámara de Autoservicios y Supermercados de Residentes Chinos (Casrech), a una empleada del comercio asaltado y al estudio de abogados y contadores que representa a los propietarios de Market Plaza.

El falso inspector amenazó con un arma a los empleados y encargados del supermercado

El robo, según fuentes consultadas, se terminó abruptamente cuando unos de los ladrones, que tenía un handy que captaba la frecuencia policial, les avisó a sus cómplices: “Vamos, ya hicieron la denuncia”.

El hecho, que quedó registrado por las cámaras de seguridad del comercio, ocurrió el domingo pasado a las 13.30. Los ladrones llegaron al supermercado en una camioneta utilitaria que tenía colocada una chapa patente robada.

“Estábamos por cerrar. Solo faltaba que se fueran dos clientes que estaban haciendo las compras, aunque después nos dimos cuenta de que uno era parte de la banda”, recordó la empleada consultada.

Los falsos inspectores, que estaban bien vestidos, dijeron que debían hacer un control de documentación. Una vez dentro del supermercado dejaron salir a un cliente y, después, cerraron el portón de ingreso.

Los supuestos policías estaban vestidos con camperas con las letras PFA, similares a las que utiliza el personal de la Policía Federal. Uno de los presuntos inspectores tenía una camisa blanca que llevaba una inscripción que decía “Ministerio de Seguridad”.

“Estábamos por cerrar. Solo faltaba que se fueran dos clientes que estaban haciendo las compras, aunque después nos dimos cuenta de que uno era parte de la banda”, recordó la empleada consultada.

Al principio nada llamó la atención de los encargados y empleados del local. Hasta que en un determinado momento el falso inspector de la camisa blanca sacó un arma de fuego y los obligó a ir al depósito, donde fueron reducidos y maniatados con precintos plásticos.

Una empleada logró ocultar su teléfono celular y, después de pedir que le aflojaran un poco los precintos, llamó tres veces al número de emergencias 911.

Dos de los delincuentes, que llevaban puestos guantes de látex en las manos, subieron a la planta alta encontraron un botín millonario: 800.000 pesos argentinos, 1.000.000 de pesos chilenos, 3000 dólares, joyas, relojes y otros objetos de valor. También cargaron en la camioneta bebidas alcohólicas, artículos de perfumería y fiambres.

El golpe terminó de forma imprevista. Uno de los ladrones tenía un radiotransmisor con la frecuencia policial y escuchó el alerta: “¡Emergencia, robo en desarrollo!”. Entones les avisó a sus cómplices que era momento de escapar.

Al huir, los delincuentes también se llevaron un disco rígido. Pensaban que era el DVR con las imágenes de las cámaras de seguridad. Pero la intención de eliminar las pruebas fílmicas no les resultó.

“Nos preocupa la forma de engaño que utilizaron para ingresar en el supermercado. Se hicieron pasar por inspectores de Migraciones y policías. Ahora los comerciantes ven un patrullero y no saben qué pensar. Es una situación de suma inestabilidad”, sostuvo el abogado Juan Becerra, del estudio de derecho y contable Ad Miten, que representa a los propietarios del supermercado Market Plaza.

No sería un modus operandi nuevo para robar en comercios de residentes chinos en el conurbano.

Así lo explicó a LA NACION Nicolás Lin, director comercial de Casrech. El directivo de la cámara reclamó mayor seguridad para los comerciantes y trabajadores.

FTE: Gabriel Di Nicola | LA NACIÓN

BY: INFOCOM LA MATANZA

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